Mzo 28_06 “Yo Soy la Voz y estoy pidiéndole al desierto de vuestro corazón que cambiéis”

Rosario.

Temas:

  • Ya no producís vida y recordad lo que Yo le hice a la higuera cuando le pedí higos, se secó.
  • Yo os estoy protegiendo, el Cielo os está protegiendo, las Fuerzas Celestiales son inmensamente más poderosas que las satánicas.
  • Os pido disculpas por lo que sucederá, pero así como el Padre ama a los hijos, ahora reclamo lo Mío y la purificación tendrá que venir.
  • Las almas que están Conmigo no conocen el fracaso, porque siempre encontrarán una salida, un consejo, fortaleza.
  • Yo estoy permitiendo todo eso en vuestra vida para que podáis regresar a Mi como soles y os podáis unir a Mi Luz Divina.

 

Mensaje de Dios Padre y Nuestro Señor Jesucristo a J. V.

 

Primer Misterio, Habla Nuestro Señor Jesucristo
Sobre: Ya no producís vida y recordad lo que Yo le hice a la higuera cuando le pedí higos, se secó.
Hijitos Míos, San Juan el Bautista fue Mi Precursor, él anunciaba al pueblo de Israel la pronta llegada del Mesías. Anunciaba que tenían que tener un cambio de corazón, que tenía que haber un cambio total para poder convivir con el Mesías, pero al ver la dureza de su corazón y el poco interés al cambio, él mismo se decía “yo soy la voz que clama en el desierto”, porque veía los corazones obstinados, los corazones negados a querer ése cambio, los corazones tibios.

Mis pequeños, ahora Soy Yo, el Hijo de Dios, que clama también lo mismo, “Yo Soy la Voz y estoy pidiéndole al desierto de vuestro corazón que cambiéis”. Os he dado toda una Evangelización de Amor que Me costó hasta la última gota de Mi Sangre. Vergüenzas, ataques, dolores y más tuve durante Mi Evangelización, Me di totalmente por vosotros. Han pasado ya más de dos siglos y ¿qué han hecho Mis Palabras en vuestros corazones?, Me pregunto y también os pregunto.

Se os sigue dando Mi Evangelización, sigo suscitando profetas alrededor del mundo, milagros os rodean y sigo diciendo, “¿en dónde están ésos corazones que han tomado Mis enseñanzas y Mi Amor?, ¿en dónde están, Mis pequeños?”.

Estáis en un desierto, cada quien habéis tomado las riendas de vuestra propia vida, os mantenéis en un individualismo fatal. Cada quien es dueño de su propia vida, se norma sus propios principios y reglas, no queréis tomar de lo Mío para normar vuestra vida para que se halle perfecta.

Lo que habéis traído a vuestra mente y a vuestro corazón y os ha parecido bien, es ahora vuestra norma de vida. Y así estáis vosotros, cada uno de vosotros, como individuos, en un mundo que debe de ser de grupo. La fuerza del grupo es lo que hará el cambio, pero el mismo demonio se ha metido en vuestros corazones y os mantiene así, alejados uno del otro, para que no os unáis. Yo os dije que cuando dos ó más estuvierais reunidos en oración, vuestro oración sería poderosísima y podríais acabar con mucho mal, por eso satanás os tiene embebidos en vuestra soberbia, en vuestra individualidad, cada uno de vosotros se creé superior al otro, no os unís porque ya no hay humildad, ya no hay deseo de oración, ya no hay deseo de superación, así os sentís bien y así os quedáis. Os habéis creado una paz interior “sui generis”, os imagináis que cómo estáis es lo correcto, no os metéis con nadie, no hacéis nada por alguien, vuestro corazón se ha vuelto egoísta, seco, árido, veis que al hermano lo están golpeando, lo están robando, lo están destruyendo y pasáis de largo. Al desvalido no le ayudáis, al pobre le ponéis cara fea para que no se acerque a quitaros vuestros bienes materiales, aquél que necesita consejo y se acerca a vosotros le decís que no tenéis tiempo. Sí, Mis pequeños, vivís solamente para vosotros y para vuestros intereses, ya no hay amor, no hay comprensión, no hay cariño, no hay fraternidad, no hay vida ya en vuestro corazón, ya no producís vida y recordad lo que Yo le hice a la higuera cuando le pedí higos, se secó, le quité la vida, porque no estaba reproduciéndola. Acabaréis vosotros como ésa higuera, se os dio una vida para reproducir la Mía y no hacéis nada por ello, Mis pequeños, ya no hay vida que valga la pena en vuestro corazón.

Ya no hay fruto dulce al paladar que podáis producir vosotros, vuestro corazón seco está y así de seco, fácilmente se quemará.

¡Reaccionad!, Mis pequeños, reaccionad, porque vuestro alejamiento os va a llevar a la muerte eterna, no os estáis alimentando con el Alimento Divino, que es Mi Vida y todo lo que Yo os he dado. Reaccionad antes de que sea demasiado tarde para vuestra alma y para la de vuestros hermanos, sois parte del Cuerpo Místico, de Mi Cuerpo Místico Divino y no os podéis mantener apartados los unos de los otros, debéis uniros para darle vida nuevamente a éste mundo tan alejado de Mi Amor y de la Fe.

Amaos los unos a los otros, os he pedido, hacedlo, Mis pequeños, porque ahí es donde encontraréis la llave de vuestra felicidad.
Gracias, Mis pequeños.

Segundo Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Yo os estoy protegiendo, el Cielo os está protegiendo, las Fuerzas Celestiales son inmensamente más poderosas que las satánicas.
Hijitos Míos, os quiero ejemplificar con lo que día a día tenéis vosotros en la Tierra, lo que es Mi Gracia y Mi protección.

Imagináos los países que están en guerra actualmente, los disturbios que hay y que están viviendo vuestros hermanos. Imagináos que vosotros estáis ahora en medio de ésas guerras fraternas. Hay bombas cayendo de un lado y de otro, soldados disparándose mutuamente, los mismos civiles se tienen que cuidar de que una bala perdida no los mate ó que bombas de repente aparezcan en un coche lleno de explosivos y los puedan matar. Obviamente hay problemas en la alimentación, escasea ésta, el agua, también está echada a perder, está contaminada con la tierra de las mismas explosiones. Esto es una realidad que están viviendo hermanos vuestros en alguna parte del mundo.

A pesar de todo, Mi Gracia está con vosotros, Mis pequeños. El mundo, el mundo entero es ése caos que estáis viviendo en lo físico, ahora imagináos ése caos en lo espiritual. Os he dicho que estáis realmente en un campo de batalla, imaginad que sois uno de ésos civiles que tiene que salir de su casa para ir a conseguir alimento ó para ir a dejar a vuestros hijos a la escuela ó tenéis que ir a vuestro trabajo. Saldréis de vuestro hogar con gran temor, con gran precaución y pensando que quizá por alguna causa no regresaréis y esto es la turbación de vuestra alma, de vuestro corazón día a día. También podréis pensar que alguno de los miembros de vuestro hogar también pueda sufrir algún accidente ó sea muerto por algún enemigo.

Mis pequeños, esto es una realidad física y espiritual que estáis viviendo. Se os está atacando en lo físico a través de las guerras, se os está atacando en lo espiritual a través de los ataques del enemigo, satanás está por todos lados. ¿Qué es Mi Gracia?, Mi Gracia es la protección que tenéis, a pesar de todo lo que está pasando a vuestro alrededor. Nada os falta, estáis protegidos completamente, tenéis alimentos, tenéis seguridad, tenéis vida espiritual, ésa es Mi Promesa para aquéllos que están Conmigo. Imaginad que estáis en ésos países en guerra y podréis pasar las calles de un lado a otro, ir de compras, dejar a vuestros hijos, ir a vuestro trabajo y estar protegidos bajo un capelo. Ésa es Mi Gracia, Mis pequeños, el demonio os está atacando continuamente, os vuelvo a repetir, en lo físico y en lo espiritual, y Mi Gracia, los que os mantenéis Conmigo, estaréis protegidos bajo éste capelo de Amor. Si os salís vosotros de éste capelo, por vuestro libre albedrío por seguir vuestros propios intereses, estaréis afectados por el ambiente exterior a éste capelo de Amor, estaréis siendo atacados en lo físico y en lo espiritual. Entended que no Soy Yo el que os saca de ésta protección, Mi Gracia siempre os estará tratando de mantener bajo éste capelo de Amor, pero si vosotros os salís, sufriréis con lo que está pasando a vuestro alrededor, sufriréis con los ataques que tendréis en lo físico, problemas en vuestra familia, falta de trabajo, alimentos, maldad a vuestro alrededor que no podréis vosotros mismos resolver con vuestras propias fuerzas, porque sois pequeños, porque no sois capaces de resolverlo porque no tenéis la Sabiduría Divina para ello. La afectación espiritual la tendréis también, porque satanás cuando os ataca, os ataca en lo físico y en lo espiritual. Con esto os quiero hacer entender mejor lo que os está pasando, la realidad que estáis viviendo, Yo os estoy protegiendo, el Cielo os está protegiendo, las Fuerzas Celestiales son inmensamente más poderosas que las satánicas, todos aquéllos que se mantienen Conmigo y viven bajo Mi Amor y produciendo amor, dando vida de la que Yo os he dado, estaréis protegidos bajo éste capelo.

Entended Mis pequeños, que Yo Soy vuestro Dios y de Mi siempre tendréis Amor, protección, vida, si vosotros os separáis de Mí, quedaréis a merced total de enemigo. Es vuestro libre albedrío, escoged Mis pequeños ó estáis Conmigo protegidos bajo Mi capelo de Amor ó si os salís padeceréis las consecuencias de vuestra mala elección.
Os amo, Mis pequeños, os amo.

Tercer Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Os pido disculpas por lo que sucederá, pero así como el Padre ama a los hijos, ahora reclamo lo Mío y la purificación tendrá que venir.
Hijitos Míos, Yo Soy fuente inagotable de Vida, de Gracias, de Bendiciones, de Amor. Yo Soy ése pozo en medio del desierto, al que vienen todas las almas para tomar de Mí lo que necesitan. Yo calmo vuestra sed, tanto de cuerpo como de alma. Mis regalos son inconmensurables, pero tenéis que venir a Mí a tomarlos. Tiene que haber ése movimiento de vuestra voluntad, vencerse a sí mismos, tener la humildad de reconocerse necesitados, tomarse el tiempo, el trabajo, de venir a Mí y cuando venís a Mí y os regalo con lo que necesitáis, es cuando os dais cuenta de que valió la pena venir a Mí y tomar de Mis bienes, tanto para vosotros, como para vuestros hermanos.

Os habéis acostumbrado a tener fácilmente todo, Mis pequeños, pero alguna vez, ya os dije que se os iba a ir quitando todo aquello en lo cual confiabais, todo aquello que se os daba fácil. Prácticamente ahora, con estirar la mano tenéis todo. Tenéis alimentos, tenéis vestidos, tenéis vuestro hogar. Fácilmente tenéis todo y os preguntáis, ¿para qué acudir a Dios, si solamente acudimos a él cuando algo nos falta? y desgraciadamente así es el hombre, al tener lo más necesario para vivir, se aparta de lo más importante, darle vida al alma, darle crecimiento a vuestra alma, a vuestro amor y a vuestras virtudes, pero eso ya no le interesa al hombre. El hombre solamente quiere vivir en lo fácil, aquello en lo que no le comprometa a nada, por  eso, cuando se os vaya quitando lo más imprescindible para que vuestro cuerpo esté agradecido con vuestros cuidados, es cuando recordaréis éstas Palabras, Mis pequeños, se os irán quitando vuestras comodidades corpóreas para que vuestro interior, vuestra alma, crezca.

Sabéis que vuestra alma crece cuando al cuerpo le quitáis, no lo quisisteis hacer por vuestra propia voluntad y Yo, como Padre vuestro, os lo mandaré para vuestro bien. Os he pedido el ayuno, se os ha pedido abstinencia, se os ha pedido sacrificio, para que pudiérais vencer vuestra carnalidad, pero pocos, muy pocos de vosotros habéis tomado éstos consejos Divinos, tendréis que pasar un ayuno mundial, abstinencia y sacrificios mundiales para que podáis crecer espiritualmente y así seáis purificados como el oro en el crisol. Todos seréis purificados, porque Yo así lo deseo.

Habéis echado a perder todo lo bello que Yo os di, no cuidasteis vuestro interior, que es lo más valioso que os regalé y al no cuidar lo más valioso, a lo que os rodea le disteis menos importancia y tampoco lo cuidasteis. Os di un mundo bello, una Tierra que manaba leche y miel y no quisisteis cuidarla, creísteis que a pesar de vuestro descuido se os iba a seguir consintiendo. Fuisteis ésos niños descuidados que en lugar de pedir la ayuda a sus padres, para saber cómo hacer bien las cosas, os salisteis del hogar y ni cuidasteis vuestro ser ni cuidasteis vuestro entorno.

Ahora Yo quiero rehacer el mundo, Yo quiero mantener en el mundo a las almas que sepan cuidar los bienes que Yo os doy, para eso será la purificación y eliminaré a los descuidados, a los que no saben construir, a los que no saben amar, a los que no saben mantener bien las pertenencias que se os dan para vuestro cuidado.

Tenéis todo a vuestro alrededor, es Mío, os lo he dado, pero Yo lo sigo reclamando como Mío y así deberá ser, Mis pequeños. Ésta purificación mantendrá a aquellos que saben cuidar Mis cosas y saben cuidar su alma. Os he dado mucho, Mis pequeños, he tenido paciencia con vosotros, os he tratado de mil formas de hacer entender vuestro error y no comprendéis que el bien se paga con el bien, por eso, os pido disculpas por lo que sucederá, pero así como el Padre ama a los hijos, ahora reclamo lo Mío y la purificación tendrá que venir.
Gracias, Mis pequeños.

Cuarto Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Las almas que están Conmigo no conocen el fracaso, porque siempre encontrarán una salida, un consejo, fortaleza.
Hijitos Míos, no hay premio si antes de ello no hubo esfuerzo. Desde que sois pequeños, se os premia por el esfuerzo que ponéis, ya sea en la escuela, ya sea alguna orden, bien realizada que os pidan algo vuestros padres desde que sois pequeñitos, el empeño que ponéis para hacer algo para la sociedad ó para hacer algún bien mundial ó donde trabajéis. Todo aquello que exige un esfuerzo, lo hacéis con amor ó a veces con cierto interés, pero lucháis por ello, alcanzáis un bien.

Mis pequeños estáis en un momento grande de vuestra vida, en un momento grande de vuestra existencia, se os da la oportunidad, como almas, de hacer un esfuerzo extra para que Yo os premie con algo grande.

Las almas que regresan a los Cielos, después de la batalla, después del esfuerzo que hacéis por manteneros en Gracia y de hacer crecer a vuestros hermanos en el amor, ése esfuerzo es grandemente premiado por Mí, por vuestro Padre, por vuestro Dios. Tenéis que enseñar a vuestros hermanos a que nunca se den por vencidos. El alma que se deja vencer es aniquilada, aquella que no se levanta, todo el mundo la pisotea. El alma que no lucha, no sirve para la batalla.

Mis pequeños, si caéis, inmediatamente Yo os tenderé Mi Mano para levantaros, Mi Mano siempre estará ahí para ayudaros, Yo nunca dejo a un alma abatida. Las almas que están Conmigo no conocen el fracaso, porque siempre encontrarán una salida, un consejo, fortaleza. Las almas que están Conmigo, son almas triunfadoras, Yo les doy sabiduría, ciencia, inteligencia y muchas otras cosas más, Mis pequeños.

Vosotros conocéis Mi actuar en el mundo, Mi actuar en la vida de vuestros hermanos, Mi actuar en vosotros mismos. Todos tendréis tribulación en algún momento de vuestra vida, pero recordad que todos vosotros sois Mis hijos y el Padre siempre está al cuidado de las necesidades de los hijos. Cada uno de vosotros tiene diferentes dones, diferentes capacidades para la lucha, diferente sabiduría, diferentes virtudes. Algunos de vosotros seréis más fuertes para la batalla, otros más débiles, pero Yo os conozco a cada uno y cada uno de vosotros recibe Mis favores y Mi protección. Yo nunca abandono a las almas, sean como sean. Aquí lo importante, Mis pequeños y os vuelvo a repetir, es que estando Conmigo, aún a pesar de que caigáis Yo ahí estaré para levantaros, no os sintáis nunca destruidos, porque Yo siempre os abriré una puerta para que podáis tener nuevamente un respiro y la posibilidad de seguir adelante. 

Las almas que están Conmigo, siempre están activas, siempre caminan, siempre están haciendo algo por Mí. Yo amo a ésas almas y las consiento y les doy más, porque sé que puedo confiar en ellas, porque ya sea poco ó mucho que Me den, pero siempre Me estarán dando y siempre Me tendrán en su mente y en su corazón. Manteneos así, Mis pequeños, viviendo para Mí, actuando para Mí, pero sobre todo amando y teniéndoMe a Mí, como lo más importante de vuestra vida. Conozco vuestra fragilidad y el tenerMe a Mí como lo más importante de vuestra vida, a pesar de vuestra fragilidad, cuenta mucho para Mi Corazón, por eso os consiento, por eso os ayudo a todos vosotros, en donde Yo estoy en medio de vuestro corazón.
Gracias, Mis pequeños.

Quinto Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Yo estoy permitiendo todo eso en vuestra vida para que podáis regresar a Mi como soles y os podáis unir a Mi Luz Divina.
Hijitos Míos, todos vosotros, los que estáis sobre la Tierra, deberéis tener la humildad necesaria para reconoceros fallos en la Gracia y en el Amor. Así como el oro, a pesar de ser el metal precioso por excelencia, también queda afectado por impurezas y por eso tiene que ser acrisolado. Así cada uno de vosotros tendréis que ser acrisolados, para que vuestra alma vaya resurgiendo de entre las cenizas, para que la mugre quede de un lado y vosotros podáis brillar como el sol. Si Yo permito en vuestra vida, tribulaciones, problemas, malestares, es para que vuestra alma, en todo tiempo y en todo momento, reaccione con amor, responda con amor, se dé con amor a todo ello. Por eso permití que Mi Hijo bajara a la Tierra y conviviera entre los hombres, para que Él os pusiera la muestra de cómo en todo momento de tribulación, el amor aliviaba todo, todo lo que padecía. Es el Amor, Mis pequeños, el que os acrisola. Siempre vuestra respuesta tiene que ser en el amor, sabiendo que Yo estoy permitiendo todo eso en vuestra vida para que podáis regresar a Mi como soles y os podáis unir a Mi Luz Divina, limpios, puros, santos acrisolados en el Amor, viviendo por fin para el Amor.
Gracias, Mis pequeños.