Mensaje.
Mensaje de Nuestro Señor Jesucristo a J.V.
Habla Nuestro Señor Jesucristo,
Hijitos Míos, pequeños Míos, hoy os quiero hacer conocer vuestra valía.
Muchos de vosotros a ratos os sentís “inútiles” y ésto no debe ser. Vosotros no fuisteis creados para ser inservibles, para ser desperdicio de la Creación, para no ser útiles a la Obra de Mi Padre. TODOS vosotros tenéis una misión determinada, personal, diferente a cada ser humano. Todos vosotros venís a poner a la Obra de Mi Padre vuestro “granito de arena” y así, de granito en granito, se va completando, con cada uno de vosotros, la Obra de Redención que Yo Mismo inicié.
Nadie es inútil, ni debe serlo, porque entonces inútil hubiera sido el crearos. YO mismo os vine a poner el ejemplo de como debe ser vuestra vida. Día y noche vivía para la Voluntad de Mi Padre. Sí, así era, porque Yo vine a servirLe en TOTALIDAD, no vine a pasar ó a pasearMe por el Mundo ó a distraerMe con sus posesiones, cosa que Yo mismo os recalqué: “Mi Reino no es de este Mundo” y el vuestro tampoco.
Venís y os distraéis mucho, cambiando por “cuentitas” el tesoro que traéis del Cielo para repartir, ya que en vuestro Hogar, el Mío, el de Mi Padre, está lleno de riquezas infinitas. Os distraéis muy fácilmente y es cuando perdéis la razón del estar en la Tierra.
Todos vosotros DEBEIS ser útiles a la Obra de Mi Padre, Obra de Salvación de todo el género humano. No importa lo que hagáis, en dónde, estéis, toda vuestra vida debe estar al servicio de vuestro Dios.
Yo prediqué de Palabra y de Obra, vosotros también lo debéis hacer. Si sois Mis seguidores, si creéis en vuestro Dios, en Sus Palabras y en Sus Obras, las cuáles se hicieron patentes en Mí, vuestro Salvador, entonces vuestra vida debe ser de predicación también. Si vivís en Mí, Yo Me debo hacer presente en vosotros y cuando vuestros hermanos Me vean en vosotros, a veces, aún sin decir absolutamente nada y con sólo el ejemplo que deis, estaréis predicando. Son las obras las que mueven más al hombre, porque, se pueden decir cosas muy bonitas, pero si no están respaldadas por las obras, de nada sirven. Por lo tanto, aquél ó aquellos que vivan Mis Palabras de corazón, Yo mismo Me haré presente en sus actos.
Sois útiles en innumerables formas. Toda vuestra vida, al igual que la Mía, está colmada de oportunidades para salvar almas, para interceder por ellas, para sufrir y reparar por sus pecados ó para ayudarlas en su santificación. Todos vuestros momentos pueden ser grandes momentos, pero debéis unirlos a Mí y a Mis Méritos. Cada mañana, el primer momento al despertar, el darLe gracias a vuestro, Dios por vuestra vida y el ofrecimiento de cada uno de vuestros actos, unidos a Mis actos, tiene, en sí, un gran valor.
El simple hecho de levantaros temprano para cumplir con vuestras obligaciones de familia ó de trabajo y ofrecerMe de corazón ésta tarea, logra la salvación de muchas almas. Son actos diarios de cada uno de vosotros que pasan desapercibidos, porque “son cosa de todos los días” y vosotros os imagináis que para que algo de vosotros Me sirva, tiene que ser un acto extraordinario, grande, fuera de lo normal. ¡No, Mis pequeños!, en la sencillez está la grandeza, porque en la sencillez de los actos cotidianos es más fácil olvidarse de Mí y cuando en ésa sencillez de vuestra vida Me hacéis presente, vuestros actos son más valiosos, porque estáis haciendo el esfuerzo por tenerMe a todas horas a vuestro lado. Entonces, cuando así actuáis, entramos en comunicación constante, lo cual se vuelve oración constante y no serán entonces actos esporádicos los que Me ofreceréis, sino será TODA vuestra jornada la que se Me ofrecerá. De esta forma, cosas grandes y pequeñas, alegrías y tristezas, cosas diarias ”sin importancia aparente”, de repente se vuelven medio de salvación y vida para muchísimas almas, en pocas palabras entráis en la realidad cristiana, todos vuestros actos se vuelven oración, como lo fueron los Míos.
Si estáis unidos a Mí, ninguno de vuestros actos, buenos o malos, quedan fuera de Mi Vista y todos adquieren su valor real. Lo bueno de permanecer en Mí dará por resultado el que vuestros actos cada vez se vuelvan mejores, porque no podéis dar basura a Aquél que os dá Sus Riquezas.
La inutilidad no debe vivir en Mis hermanos, como no la viví Yo durante Mi estancia en la Tierra. Todo en Mí fue ejemplo, hasta Mi Muerte fue ejemplo, la cual ha dado Vida a muchos. Mi Resurrección sólo vino a confirmar todo lo que prediqué y sin Ella nada en Mí hubiera adquirido su Salvador. Si estáis sanos, ofreced, junto Conmigo, vuestros dolores y depresiones. Si sois ancianos, dadMe vuestras tristezas, vuestros recuerdos, vuestra soledad, para que Yo las convierta en Vida y Salvación para muchas almas. Si estáis agonizando, dadMe vuestros últimos minutos y segundos de vuestra vida sobre la Tierra, con los cuáles todavía podréis reparar, interceder, ofrecer y orar junto Conmigo en la Cruz, por todas las almas.
Dad buen ejemplo durante vuestra vida y en el momento de vuestra muerte. Predicad constantemente con el ejemplo y con Mi Palabra, dejando que ella viva en vuestro corazón. Que nada se pierda, haced que todo adquiera su valor real al unir vuestros actos, toda vuestra vida y aún vuestra muerte, a todo Mi Ser. Todo tiene valor en vuestra vida si Yo estoy a vuestro lado, en vuestra mente y en vuestro corazón. Inútiles solo son aquellos que Metraicionan, al no dar buen ejemplo de vida; aquellos que se han vuelto instrumentos del mal, al ir sembrando pecado y corrupción en el corazón de sus hermanos; aquellos que predican cosas contrarias a Mis Enseñanzas y que os pueden llevar a la muerte eterna.
Inútiles son aquellos que matan, no tanto al cuerpo si noal espíritu, a su propia alma y a la de los demás.
Estos son la cizaña, la hierba mala que pronto será apartada y quemada en el fuego eterno.
Entended bien, especialmente, todos aquellos que os habéis puesto en contra de vuestro Dios, todo el poder, la justicia y el perdón Me pertenecen y nada, ni nadie debe, usurpar Mi Lugar.
Un tiempo de Gracia os estoy concediendo para vuestro arrepentimiento y he pedido, a las almas buenas que oren por vosotros, por vuestra salvación, pero si aún así insistís en ofender a vuestro Dios, Mi Justicia será implacable y vuestra condenación eterna se dará.
Entended, Yo Soy un Dios Misericordioso, pero, así como pago el bien que se hace por Mí en Mis pequeños en forma infinita, también castigo en forma parecida a los que han tratado de quitar almas para el gozo eterno.
Mis pequeños, haced vida de bien, vida de oración, vida de ejemplo para vuestros, hermanos y ofrecedMe todo momento realizado, para que vuestro paso por la Tierra sea totalmente provechoso y útil. Yo os bendigo en Nombre de Mi Padre Dios, en Mi Santo Nombre de Jesús y en el Amor de Mi Santo Espíritu.
