Oct 16_2025 Vosotros sois hijos de la Divinidad, que Soy Yo, vuestro Dios, y a eso estáis llamados, Mis pequeños, a vivir Conmigo eternamente.

Mensajes (2)

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Mensajes de Dios Padre y Nuestro Señor Jesucristo a J. V. :

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  • Cuando os sintáis desamparados, cuando os sintáis perdidos, recordadMe siempre orando por vosotros en el Huerto de Getsemaní.
  • No le hagáis caso ya a vuestro enemigo, al enemigo del Amor Verdadero, os espero, Mis pequeños, espero comprendáis antes de que os llegue el fin de vuestro tiempo.

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Primer Mensaje: Habla Nuestro Señor Jesucristo

Hijitos Míos, sé que los que estáis Conmigo estáis sufriendo por lo que veis a vuestro alrededor, estáis en los momentos en que Yo estaba en el Huerto de los Olivos, viendo todo lo que Me iba a suceder. Cuando le dije a Mi Padre que si era posible que apartara de Mí ese cáliz, era precisamente, por ese dolor tan grave por el que pasaría humanamente, pero, Mi Divinidad Me lo impedía, porque venía Yo a reparar todos vuestros pecados.

Sé que sufrís, no al nivel en que Yo sufrí por lo que vendría; vosotros estáis intuyendo también, qué cosas más fuertes vendrán, pero Yo estaré con vosotros Mis pequeños, no dudéis de eso, precisamente, porque sois los escogidos, vosotros, los que ahora sufrís más y os doléis más por lo que sucede a vuestro alrededor, principalmente en la Iglesia; el dolor es grande, el dolor lo entienden, solamente, los que están Conmigo.

Así como escogí a los Apóstoles, vosotros seréis, también, los que estéis Conmigo, los que sufriréis más porque es vuestro corazón el que estará unido al Mío, sufriendo y reparando también, Mis pequeños. Vuestra donación Me traerá alegría, porque Me quitaréis dolores que padecí y que sigo padeciendo por los pecados que se siguen cometiendo. Dolores que la gran mayoría de la humanidad no entiende y, que, además, al no comprenderlos, no hacen nada por ayudarMe a repararlos y quitarMe ese dolor tan fuerte que sigo teniendo.

Sé que humanamente os doléis, pero después tendréis vuestro Tesoro, que será el Reino de los Cielos y unas Nuevas Tierras para los que permaneceréis aquí e iniciar una nueva generación.

Cuando os sintáis desamparados, cuando os sintáis perdidos, recordadMe siempre orando por vosotros en el Huerto de Getsemaní. Mi dolor era inmenso, era el dolor de todos los siglos, vosotros, realmente, no podríais soportar tanto dolor, porque Me di por millones y millones de almas, y vosotros, ciertamente, como seres humanos no tenéis esa Potencia Divina de soportar lo que todo un Dios soporta por vosotros; pero os comprendo, Mis pequeños, comprendo vuestros dolores, comprendo vuestra aflicción, pero también, alegraos, alegraos Conmigo, porque después de esta pasión dolorosa, estaréis viviendo y acompañándoMe en la Mía, vendrá el Triunfo, la Resurrección, y ahí estaréis vosotros, Mis pequeños, para gozar el regalo tan grande que tengo para vosotras, las almas escogidas.

Nunca Me apartaré de vosotros, Mi Madre, la Siempre Virgen María os acompañará, los Santos Apóstoles os rodean también, porque si en un momento dado, ellos corrieron, se apartaron de Mí, al ver Mi dolor y la persecución que podría darse también contra ellos, y después de que Mi Santo Espíritu les dio la Fuerza para ser esos Apóstoles que llevaron Mi Palabra y Mis Obras a nivel mundial, ahora ellos os comprenden, os ayudan, os protegen y os dan fuerza para que sigáis adelante.

Es una etapa más de este tiempo que terminará para bien de los que están Conmigo, para mal para todos aquellos que Me han despreciado, para aquellos que Me han traicionado, para aquellos que han traicionado todo lo que Yo os enseñé, os dejé y que era y que es la riqueza que Mi Iglesia guarda, pero que ya no la protegen como debe ser.

Seguid adelante, Mis pequeños, cuando ya no podáis, os repito: orad en la intimidad, acompañadMe en el Huerto de los Olivos, dadMe la mano y juntos, orareMos uno por el otro, para que podaMos seguir adelante en la Misión que Nuestro Padre Dios nos ha encargado, Yo, estaré acompañándoos y no Me apartaré de vosotros, os lo aseguro.

Recibid Mi Bendición, Mis pequeños y no os sintáis solos, al contrario, como os dije alguna vez: los acontecimientos de la Purificación se tienen que dar, pero no os fijéis en ellos, fijaos, más bien, en el regalo tan grande que os voy a dar después de que todo esto termine, y que será como el parto de una mujer, gozaréis ese bien que vendrá a vosotros, así como la madre abrazará a su pequeño recién nacido, vosotros alabaréis Mi Santo Nombre, por la Gracia tan grande y los regalos inmensos que os daré.

Mi Amor, Mi Protección, Mi Gracia entera quede con vosotros. Así sea.

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Segundo Mensaje: Habla Dios Padre

Hijitos Míos, Me duele tanto veros cómo pecáis, vosotros fuisteis creados para ser perfectos, como Yo, vuestro Padre Soy Perfecto. Pero habéis hecho a un lado ese deseo Mío de perfección y preferisteis seguir a satanás, que es todo lo contrario de lo Perfecto, ahí es donde radica vuestro error humano, vuestro discernimiento está muy por debajo de lo que Yo, como Padre, como Dios y Creador quiero de vosotros.

Se podría decir, Mis pequeños, que vosotros debéis tender a la divinidad, que sería la perfección a la que han alcanzado algunos Santos, no son divinos, porque Yo Soy Divino, pero, ya el hecho de llegar a altos grados de Santidad, os va llevando a una cercanía espiritual altísima para estar Conmigo y gozar de Mis Bienes que deseo para todos vosotros. ¡Oh!, cómo Me gustaría, Mis pequeños, que entendierais todo esto y, al comprenderlo, lo cuidarais como el mayor regalo que alguien pudiera daros.

Aquí en la Tierra, buscáis llenaros de bienes materiales, como si fueran algo grande que vosotros debierais anhelar, y Yo, que Soy vuestro Dios, que os doy muchísimo más de lo que humanamente podéis escoger, no le hacéis caso a lo que Yo espiritualmente os pueda dar.

Tenéis tantos ejemplos de lo que un alma Santa puede hacer, que es lo que tenían vuestros Primeros Padres antes de cometer el Pecado grave, el Pecado Original, tenían capacidades preternaturales altísimas, no había limitantes para ellos, porque Yo, siendo el Padre, le doy a Mis hijos lo mejor que tengo, que es lo que hace un padre y una madre en forma natural entre vosotros. Cuando realmente amáis, dais lo mejor que tenéis, es más, dais, a veces, hasta más de lo que vosotros sois, para que vuestros hijos, puedan gozar aún de mejores bienes de los que vosotros poseéis, porque los amáis. El hijo crece, y cuando son verdaderos hijos, que saben agradecer a sus padres lo que por ellos dieron, agradecen, agradecen de corazón el amor y el sacrificio grande que hacen los padres por el bien de ellos.

El hijo tiene que parecerse al padre o mejorarlo, como os he dicho alguna vez, vosotros debéis ser escalón, para que vosotros ayudéis a vuestros hijos a superaros y si así sucede en vuestra vida, los hijos tendrán un regalo muy grande por parte de sus padres, y sus padres tendrán un regalo muy grande de parte Mío, porque supieron darse por el bien, tanto físico, espiritual, material, todos, todos los bienes que uno como padre puede dar a los hijos, pero, desgraciadamente, el hombre, al abrir su corazón a satanás, se ha perdido de tantas cosas bellísimas, santísimas que Yo os podría dar, y las habéis despreciado, las habéis anulado al darMe la espalda, al traicionarMe, al no buscar los bienes que Yo, deseé para vosotros y que Mi Hijo os mostró al convivir entre vosotros.

Os hago una pregunta, con todo lo que sabéis de vuestros Primeros Padres, todas las capacidades que tenían, el conocimiento innato que se les dio, el poder conocer todo lo Creado: de qué están hechas las cosas, todas las capacidades que vosotros podríais haber tenido, pero con el Pecado de ellos se cancelaron, pero, la pregunta es: Si vosotros ahora, como estáis y si os compararais con vuestros Primeros Padres, antes del Pecado Original, ¿cómo os veis? Y veréis trapos, trapos sucios, así está vuestra alma, un trapo sucio. Habéis hecho de vuestra alma, un trapo sucio, ya no es el alma que Yo quisiera ver: forjada por Mi Poder Divino, con grandes capacidades, físicas, espirituales, materiales, como os dije, con dones preternaturales, con capacidades inmensas, sapientísimas, conociendo todo lo que Mi Creación os da. ¡Cuánto dolor siento Yo, vuestro Dios, al veros pecar, al veros caer, al veros como trapos sucios, que es a donde satanás os ha llevado! Sois Creación Divina, Mis pequeños, porque vosotros, todo lo que tenéis en vuestro ser, salió de Mí, un Ser Divino, de Mi Divinidad, vuestro cuerpo no se dio de casualidad, vuestra alma es parte de Mí, vuestro Dios. ¡Tenéis tanto!, y podríais tener tanto más, si solamente voltearais a Mí y gozarais y siguierais con todo lo que Yo os he dado y que, entrando en más profundidad espiritual, acercándoos a Mi Ser Perfecto, Yo os seguiría compartiendo de esa Perfección Divina, porque sois Mis hijos, porque fuisteis creados por Mí, vuestro Padre, vuestro Dios, os quise dar lo mejor de Mí y vosotros lo despreciasteis, se os hizo más fácil seguir a vuestro enemigo, a satanás, que venir a Mí y obtener de Mí grandes dones, bendiciones, capacidades físicas, espirituales. ¡Tanto, tanto, que podéis tener!, y os apartáis de la Luz, buscáis la obscuridad, ya no podéis verMe de frente, porque Mi Luz os deslumbra, preferís vivir en las tinieblas, donde vuestro amo es satanás.

Por eso os digo que sois como trapos sucios, estáis llenos de esa suciedad de pecado, a donde os ha llevado satanás.

Venid a Mí, Mis pequeños, acercaos a Mi Gracia, acercaos a lo que Mi Hijo hizo por vosotros, lavad ese paño sucio en Su Sangre Divina, podéis hacerlo, arrepentíos de vuestras faltas, arrepentíos de vuestros pecados. Quiero ver Mi Obra, Mi Obra Divina que renace nuevamente en vosotros, al rechazar vosotros, todo a donde os ha llevado satanás. Todavía podéis hacerlo, Mis pequeños, todavía podéis tener grandes regalos de parte Mía, vuestro Dios.

Dadle la espalda a satanás, el que os ha llevado a la destrucción, física, material, espiritual, ha destrozado vuestro ser, vuestro entorno, vuestra vida, el amor. Ya no vivís en amor, vivís en odio, vivís en miedo, vivís en maldad, eso no viene de Mí, no fuisteis creados para ello Mis pequeños, fuisteis creados para ser Mis hijos, buscando la Perfección Divina, llenándoos de Mí y Mi Gracia, de Mi Poder, de Mi Amor.

¡Cuánto desprecio a Mi Persona, a Mí, vuestro Dios! Satanás no os puede llevar hacia la perfección, buscará siempre vuestra destrucción. ¿Qué acaso no os dais cuenta de ello? Ved vuestro mundo, ved vuestra vida, ved vuestro entorno, ¿qué futuro podéis ver en vosotros, a vuestro alrededor? Si todo está comandado por satanás.

Yo os regalo vida, vida espiritual eterna, Amor, Paz, sinceridad, Perfección, Verdad, una realización en todo vuestro ser al buscar Mi Amor y sobre todo, Mi Perdón.

Yo os puedo perdonar de todos vuestros pecados Mi Hijo se dio por vosotros, atended a Su Donación por vosotros, rechazad el pecado, regresad a la Luz, ahí estoy Yo, Mis pequeños, vosotros no fuisteis creados para ser un trapo sucio maloliente, despreciable.

Vosotros sois hijos de la Divinidad, que Soy Yo, vuestro Dios, y a eso estáis llamados, Mis pequeños, a vivir Conmigo eternamente y en el Amor Perfecto, en el Amor Santo, en el Amor Divino, o ¿acaso estáis contentos con la vida que lleváis?, ¿con el destrozo de la vida que tenéis?, ¿de cómo os tratan vuestros hermanos, aprovechándoos los unos de los otros: causando guerras, causando maldad, causando enfermedades o destrozar y destruir lo que Yo he creado por Amor para bien de cada uno de vosotros?

Entended ya, dejad que Mi Santo Espíritu penetre en vosotros y os dé esa Luz intelectual, para que comprendáis para qué fuisteis creados, para Quien fuisteis creados, y el Plan Divino que Yo tengo para cada uno, de vosotros.

Dadle ya la espalda a satanás, buscad el Amor, buscad el bien entre hermanos, ayudaos los unos a los otros, amaos los unos a los otros, vivid como Mi Hijo os enseñó: amándoos los unos a los otros y llenándoos de Mi Palabra, de Sus Palabras, de Sus Obras, que eran dictadas por Mí, vuestro Dios.

Os amo tanto, Mis pequeños, no despreciéis estas últimas oportunidades que os doy, porque la Purificación va a ser tan grande, tan fuerte, tan dolorosa, que si no estáis preparados espiritualmente, apoyándoos en Mí, en Mi Sabiduría, en Mi Amor, en Mi Fortaleza, sucumbiréis y sucumbiréis eternamente, y Yo no quiero eso, Mis pequeños, satanás os quiere llevar a la destrucción espiritual y material, de todo lo creado, que fue creado para vuestro bien, él tiene envidia de vosotros, porque vosotros sí podéis regresar al Reino de los Cielos con un arrepentimiento de corazón, y él ya no, nunca más podrá entrar nuevamente al Reino de los Cielos, y esa es la envidia que tiene de cada uno de vosotros.

No le hagáis caso ya a vuestro enemigo, al enemigo del Amor Verdadero, os espero, Mis pequeños, espero comprendáis antes de que os llegue el fin de vuestro tiempo.

Gracias, Mis pequeños.