Mensaje.
Mensaje de Dios Padre a J. V.
Habla Dios Padre,
Sobre: Ni un punto ni una coma dejarán de cumplirse, el que tuvo oídos, escuchó, el que abrió su corazón a Mi voluntad, verá cumplirse, en su vida y en la de los suyos, Mi Promesa.
Hijitos Míos, un instrumento es creado y forjado para un determinado fin y éstos pueden ser creados para diferentes tipos de trabajo, desde un trabajo duro, como es el del campo ó en la construcción, hasta un trabajo preciso como lo sería en una operación quirúrgica muy delicada. Todos tienen su función, todos se necesitan y todos sirven para un fin único, servir al hombre, hacerle la vida más fácil y resolverle sus problemas.
Los instrumentos son creados para trabajar con ellos y si alguno de ellos no quisiera ser utilizado, porque se fuera a ensuciar ó a perder su brillo ó a desafilarse, no cumplirá con su función, tarde ó temprano se oxidaría y de cualquier manera se tendría que desechar, pero con la diferencia, con los que sí se usaron, es que éste no cumplió su función, no sirvió para nada.
Cada uno de vosotros fuisteis creados por Mi Amor para servirMe y no por obligación, sino en la libertad que os da el vivir en Mi Amor. Algunos de vosotros sois instrumentos más fuertes y otros más delicados y así os necesito.
El campo de cultivo es la Tierra entera con todos sus habitantes y con todas las características con que Yo la creé. Algunos de vosotros seréis instrumentos para cuidar la Naturaleza, ya sea en el cuidado del Reino Animal, otros cuidarán el Reino Vegetal, otros trabajarán en los recursos minerales y otros en el cuidado espiritual de las almas. Ciertamente todo es importante y por eso yo os concedo diferentes dones a cada uno de vosotros y todos se complementan y se necesitan.
Los primeros serán los instrumentos fuertes, rudos que trabajarán la tierra, la cuidarán y ella les regalará con sus frutos. Los segundos construirán con los materiales de la misma tierra y con ellos tendréis vuestros hogares y los instrumentos delicados serán aquellos que trabajarán en lo más delicado que Yo creé, vuestras almas.
Si todos vosotros fuerais ésos instrumentos fieles y si realizarais vuestra tarea con dedicación y en perfección, vuestro mundo sería un paraíso, un vergel, un lugar bellísimo para vivir en paz y en armonía y lo único que se necesitaría para ello sería el aceptar ser guiados por Mí, vuestro Dios, que Soy el Artífice Divino.
En una construcción, los albañiles siguen lo que se les indica, pero ellos no hicieron los planos ni los cálculos para lograr construir correctamente ésa casa. Tendrán una idea de lo que se construirá pero no irá de acuerdo a lo que el dueño necesita si ellos se ponen a construir según sus capacidades y no saldrá igual que lo que un arquitecto o un ingeniero titulado diseñe.
Lo mismo sucede con vosotros y ahora lo estáis viendo a vuestro alrededor, Yo soy el Artífice Divino, Yo realmente conozco lo que se necesita hacer en toda la Creación y Yo os voy guiando para que Me ayudéis a realizar las múltiples tareas que se necesitan para que todo sea perfecto, para que todo funcione correctamente, pero el hombre se ha llenado de soberbia ó de flojera, los soberbios se sienten sabios y ya no Me escuchan y los flojos, no desean escuchar, tampoco, para no trabajar en Mis cosas y se mantienen pobremente en lo suyo. El punto es que el hombre, en un gran porcentaje, ya no quiere ser instrumento para trabajar Mi Reino, para su propio bien.
Cuando algo se descuida, se descompone, se echa a perder, se vuelve inservible y el dueño tiene que desechar lo que no sirve ó lo que se echó a perder.
Mis pequeños, el tiempo ya está aquí, sobre vosotros, sobre vuestro Mundo, sobre vuestras almas. Yo, vuestro Dios, no puedo permitir que lo que es Mío y que creé con Amor para vosotros, se acabe de echar a perder, fuisteis avisados de múltiples formas y no entendisteis, se os comunicaron Mis deseos y Mi Voluntad y os tapasteis los oídos y cerrasteis vuestro corazón. Milagros por aquí y por allá se os dieron para mover vuestros corazones a la conversión y en lugar de dejaros sensibilizar hacia el bien, los criticasteis. Mensajes Míos a través de Mis profetas alrededor del Mundo os previnieron y los despreciasteis, he casi agotado Mis recursos para mover vuestros corazones a la conversión y al arrepentimiento, pero vuestro corazón lo habéis encadenado ya al mundo. Mis deseos, para que alcanzarais la perfección a través de vuestra misión bien realizada, no han sido escuchados, por lo tanto, de ahora en adelante, aquellos que Me hicieron a un lado de su vida, ellos mismos lucharán por obtener sus propios bienes, mientras tanto Yo consentiré al resto fiel y así la humanidad podrá darse cuenta que Yo, vuestro Dios realmente existo, que Yo, vuestro Dios, cuido de los Míos, que Yo, vuestro Dios cumplo con Mis promesas dadas en todos los tiempos, que Yo, vuestro Dios, Soy Justo y Bondadoso con el bueno y Soy Justo y represivo con el malo.
Entended bien esto, Mis pequeños, Yo no Soy el Dios vengador y justiciero del Antiguo Testamento, Mi Hijo Jesucristo os llevó a conocerMe en el Nuevo Testamento y así mostraros Mi Amor absoluto, pero si vosotros no os acercáis a Mi a tomar de Mis Aguas límpidas y sustanciosas para perfeccionaros y en cambio preferís las aguas sucias, hediondas que os enfermarán, Yo no puedo obligaros a lo contrario.
Entended que os he consentido aún cuando habéis vivido en la maldad, porque Mi sol, Mi lluvia, Mi alimento se han dado para buenos y malos y aún así Me seguís traicionando, dándoMe la espalda, como lo hizo en la antigüedad Mi pueblo de Israel y destruyendo la bondad en vuestros hermanos, por ello, por justicia, respetando a los buenos, a Mis hijos fieles, tengo que apartar ya el trigo y la cizaña, las ovejas de los cabritos y no será por venganza, porque en mi no existe ésa palabra ni ésa acción, será por AMOR para él que buscó el Amor y para él que apreció, lo que la palabra AMOR significa en todos sentidos. EL AMOR, Mi Puro y Santo AMOR protegerá y purificará como al oro, a Mi pueblo fiel, para que reciba todas Mis Bondades prometidas desde antiguo.
Ni un punto ni una coma dejarán de cumplirse, el que tuvo oídos, escuchó, el que abrió su corazón a Mi voluntad, verá cumplirse, en su vida y en la de los suyos, Mi Promesa. Yo Soy vuestro Dios y así será.
Os amo, Mis pequeños.
