Rosario – Mensaje ÚNICO
.
============================
Mensaje de La Santísima Virgen a J. V.
============================
.
Habla La Santísima Virgen María.
J.V. habla en Lenguas…,después dice:
Hijitos Míos, Soy vuestra Madre, La Siempre Virgen María. Alguna vez se os dijo que no podríais apartar el dolor del amor. Suena difícil, suena raro, pero es la verdad, Mis pequeños.
Cuando realmente amáis de corazón, sufrís cuando algo le pasa a la persona amada, ya sea el novio, la novia, el esposo, la esposa, los hijos o un amigo al que queráis mucho. Cuando realmente amáis de corazón, sufrís como sufre cualquiera de los que hayan sufrido algún accidente o una enfermedad que llegue a su vida.
El dolor siempre trae tristeza, pero trae más dolor de corazón cuando es un ser amado. Si sabéis amar de esa forma, Mis pequeños, ¿por qué?, ¿por qué?, os pregunto, ¿no le dais vuestro corazón adolorido a Mi Hijo, vuestro Salvador?
Acabáis de terminar la etapa del Nacimiento de Mi Hijo, la Navidad, os trae alegría, ese acontecimiento, os trae Amor. Y ahora empezáis la etapa de la Cuaresma, en donde es todo lo contrario, os tocará conocer la Vida de Mi Hijo y los dolores que tendréis en Su Crucifixión y en todos aquellos momentos en los cuales, a lo largo de Su Existencia Apostólica, fue atacado por los que estaban a su alrededor, especialmente, por los escribas, por los fariseos, que no Lo dejaban moverse a gusto.
Es muy importante que vosotros conozcáis perfectamente la Vida de Mi Hijo. No la toméis como todos los años la tomáis: escucháis los Evangelios en tiempo de Cuaresma y se queda todo en: eso yo ya lo sabía.
No, Mis pequeños, que no sea así este año; año difícil, año en el que sufriréis mucho, año diferente a otros años: el dolor de Mi Hijo, muchos lo padeceréis; y tantos, tantos de vosotros, hijos Míos, que nada más recuerdan estos tiempos, como tiempos de dolor, pero son tiempos también, de Amor de Mi Hijo por cada uno de vosotros; focos rojos que os recuerdan en qué Mandamiento estáis sufriendo, padeciendo o quebrantándolo.
¡Oh! Mis pequeños, os quisiera pedir que este tiempo de Cuaresma, fuera un tiempo de verdadera donación de parte vuestra, como Mi Hijo se dio por cada uno de vosotros.
Daos, Mis pequeños, y dadLe a Mi Hijo y a Mí, vuestra Madre, todo vuestro ser recordando todo lo que hizo Mi Hijo por vosotros.
Desperdiciáis tantas Gracias que podéis obtener en este tiempo de dolor de parte de Mi Hijo y de parte Mía, también, pero ese dolor, es en donde vosotros compartiréis vuestro amor por todo lo que hizo por vosotros, ese amor es reparador.
Os digo y repito, tiempo de muchas Gracias y Bendiciones que no aprovecháis, que Le podéis quitar dolores a Mi Hijo, por todo lo que el hombre Le causó a Mi Hijo, Hijo Dios-Hombre.
Procurad, pues, Mis pequeños, continuamente recordarLe, durante algún momento o en varios momentos de Su historia, y podáis, así reparar, porque necesita mucho de reparación, y de vuestro dolor; y repito nuevamente, para terminar: recordad lo que Él sufrió por vosotros, y lo sufrió, porque, a pesar del Amor, que os tiene tanto, nunca podréis separar ese Amor del dolor que os sigue salvando a todos vosotros.
Gracias, Mis pequeños.
