Dic 18_2025 Cuando estéis ante Mí, tendréis que explicarMe qué hicisteis con el tiempo que os concedí de vida, porque ese tiempo era Mío.

Rosario- Mensaje ÚNICO.

.

===========================

Mensaje de Dios Espíritu Santo a J. V.

===========================

.

Habla Dios Espíritu Santo

J.V. dice: veo al Espíritu Santo en forma de Paloma y está aquí, con nosotros. Empieza a hablar en Lenguas…

Hijitos Míos, el mundo necesita la Luz de Mi Santo Espíritu, pero son tan pocos, son tan pocos los que Me piden esa Gracia para ser transformados en los hijos que Yo quiero ver en vosotros.

Os he mandado a Mi Hijo y Él os pidió que fuerais, todos vosotros, como Él. Y así se lo pidió a los Apóstoles cuando veían que ya iba a ser Su Ascensión: “ámense los unos a los otros como Yo os he amado”, y anteriormente: “sean perfectos, como el Padre es Perfecto”. ¿Cuántos de vosotros estáis buscando esa perfección?, ¿cuántos de vosotros os habéis apartado (Lenguas…) cuántos de vosotros os habéis apartado del mundo?, ¿cuántos de vosotros vais misionando y llevando Mi Palabra, Mi Amor y Mi Perdón a todos los hombres?

Hijitos Míos, ya estáis viendo cómo el mundo, la humanidad entera va decayendo en espiritualidad, en amor y en perdón. Queréis sobresalir por todos lados, queréis ser alguien importante, para que todos volteen a veros y de esta forma, sintáis que valéis para el mundo, y ¡qué equivocados estáis, Mis pequeños! Ya os he dicho que vosotros valéis y qué tanto podríais valer si Me dejáis, a Mí, vivir en vosotros.

Yo Soy vuestro Dios, Yo Soy quien os da todo lo que necesitaréis para cumplir con vuestra misión, pero seguís buscando solamente lo propio. ¡Tantos, tantos de vosotros, y vais por mal camino! ¿Qué hacéis, realmente, para que el mundo Me conozca? Queréis ser vosotros los amos y Me tomáis a Mí como al esclavo, como al peón. Os falta tanta Humildad, os falta el Discernimiento Santo. Vivís solamente para vosotros, vivís para el mundo, y ¿qué haréis, Mis pequeños, cuando Yo os juzgue?, ¿cuándo tengáis ese momento, que estáis esperando, en que Me tendréis todos, frente a cada uno de vosotros, escudriñando vuestro interior, preguntándoos qué hicisteis con Mi Amor? Y os pregunto ahora ¿Qué hicisteis con Mi Amor?

Tanta maldad en los corazones, pensáis en tantas cosas a la vez, y la gran mayoría de esas cosas no os llevan a la Santidad. ¿Os dais cuenta de todo el tiempo que desperdiciáis? Y os voy a juzgar por ese tiempo que Me pertenece y que lo habéis tomado para vuestro propio bien, que muchas veces, no es un bien, sino es un mal pecaminoso.

¿Cuántas veces habéis tomado las Sagradas Escrituras? ¿Cuántas veces habéis acompañado a Mi Hijo en Su Vida sobre la Tierra, no solamente en los momentos de Su Pasión dolorosa, de Su Muerte, de Su Resurrección, sino de Su Vida pública, también? ¿Cuántas veces os habéis tomado unos minutos para acompañarLo, estar presente cuando Él hablaba a la gente, cuando Él enseñaba a los Apóstoles, cuando hacía Milagros?

Si vosotros, realmente, Lo siguierais, llegaríais a la Perfección muy rápidamente, pero la frase de siempre: es que no tengo tiempo, tengo tantas cosas que hacer y no tengo tiempo para esas cosas de Dios. ¡Cómo lloraréis esos momentos cuando estéis ante Mí! Preferisteis jugar en el mundo con todo lo que satanás os pone en vuestra presencia, para que perdáis el tiempo. El tiempo, no sabéis cuánto tiempo más os quede aquí en la Tierra, y vosotros, cuando estéis ante Mí, tendréis que explicarMe qué hicisteis con el tiempo que os concedí de vida, porque ese tiempo era Mío, y vuestra misión era llevarMe a vuestros hermanos, hacerlos crecer espiritualmente, ayudarles a dejar vicios, maldades, para que no se perdiera su alma.

Entonces, ¿para qué tuvisteis tiempo? Y ese tiempo que tomasteis de vuestra vida, ¿os ayudó a crecer espiritualmente? ¿Vivisteis en estado de Gracia todo ese tiempo? ¿Ayudasteis a vuestros hermanos a vivir en la Luz? La gran mayoría de vosotros Me diréis que no, y sufriréis mucho reparando por ese Mi tiempo de vuestra vida que no lo tomasteis para ser mejores y ayudar a otros a ser mejores.

Y así os dijo Mi Hijo: “amaos los unos a los otros, como Yo os he amado”, como Mi Hijo os ha amado. ¿Cuántos de vosotros, realmente, estáis llevando a cabo esa misión de Amor? Amaos los unos a los otros, y ahora estáis viendo todo lo contrario, odiándoos los unos a los otros. Esperando guerras, los gobiernos destruyendo a sus conciudadanos, la misma Iglesia yéndose por mal camino.

Mis pequeños, no estáis en el mejor momento de la historia, por eso, se están viniendo todas estas destrucciones a vuestro alrededor, que son parte de la purificación que este mundo padecerá, Yo no os creé para que sufrierais, para que vosotros tuvierais todos estos dolores que se están dando, y faltan los peores. ¿Y qué hacéis para evitar o disminuir ello? Si fuerais un poco más inteligentes y estuvierais realmente Conmigo, diríais: ¿qué estoy haciendo yo aquí?, ¿cómo estoy viviendo mi vida?, ¿es un ejemplo para los demás?, o en ¿lo que hago ante el mundo, estoy moviendo corazones para que regresen a Dios?

La gran mayoría de vosotros no lo hace así, os da vergüenza hablar de Mí, de vuestro Dios, porque al momento en que lo hacéis, os hacen a un lado y no quieren saber de vosotros, y vosotros le tenéis miedo a ello. Duele, duele el ser aislados, atacados, dejándoos solos, porque nadie quiere escuchar la Palabra de Dios.

Manteneos pues, Conmigo, Mis pequeños, porque lo que atacan los demás, es Mi Vida en vosotros, después la desearán, pero ya no tendrán tiempo de arrepentirse. Amo a todos aquellos que, a pesar de los ataques, y a veces, muertes, por estar Conmigo, se mantienen en Mi Presencia. Yo estaré con vosotros hasta el último segundo de vuestra existencia, para, inmediatamente recibiros en el Reino de los Cielos. No claudiquéis, Mis pequeños, Yo estoy con vosotros, os lo repito y tendréis la corona del triunfo, os lo prometo.

Gracias, Mis pequeños.