Rosario – Mensaje ÚNICO
.
====================
Mensaje de Dios Padre a J. V.
====================
.
Habla Dios Padre.
Hijitos Míos, os quiero recordar algo que ya os he dado, pero tenéis que enfrentaros a esto dentro de poco, y que ya, algunos de vosotros ya lo estáis padeciendo, que es el dolor.
Os he dicho que nunca vais a poder separar el dolor del amor. Yo Mismo, vuestro Dios, veo Mi Obra Divina, la Creación, fuisteis creados para gozar y el gozo que debíais tener era el tenerMe a Mí, vuestro Dios, gozar en Mí, y el estar en Mí, siempre os va a traer un gozo que nunca vais a poder tener en la Tierra, porque es un gozo espiritual, es un gozo Divino, que algunos ya habéis tenido y que sabéis de qué estoy hablando. Otros no saben apreciar lo que se tiene y lo que se os está prometiendo. Pero este gozo debierais buscarlo a como diera lugar. Desgraciadamente, hay tantos, tantos hermanos vuestros, que no saben el valor del dolor.
Los que están Conmigo, los que Me han buscado, saben que el dolor os va purificando ya desde la Tierra, porque saben ofrecerlo, como lo ofreció Mi Hijo. Obviamente, os duele, y sufrís, pero cuando entra Mi Amor en vosotros, cuando os hago sentir que Yo, vuestro Dios estoy sintiendo todo ese ofrecimiento, como lo hizo Mi Hijo, os doy Gracias especiales, para que podáis soportar ese dolor santificador.
Sí, Mis pequeños, el dolor es santificador, porque os va a ahorrar tiempo en el Purgatorio, o quizá, podáis pasar directamente de la Tierra al Cielo si murieseis como mártires.Pensáis en ello los que estáis Conmigo, porque habéis aceptado esa Donación de Mi Hijo por vuestra salvación; y no solamente la aceptáis, sino la agradecéis, y cuando el dolor llega a vuestras vidas, unís vuestro dolor con el de Mi Hijo. Gozo ese momento en que os acordáis de Mi Hijo, que Lo lleváis en vuestro corazón y, con vuestro dolor ofrecido, Le vais quitando el dolor, también, que ofreció y vivió por vosotros.
Pero ¡ay! de aquellos que teniendo también, la misma oportunidad, que teniendo el dolor para purificarlos, para vivificarlos, para quitar tanto pecado, tanta maldad que lleváis en vuestro corazón, cuando llega ese dolor a su vida, no bendecís, sino maldecís, lo rechazáis a como dé lugar. De alguna forma u otra, tratáis de evitar ese dolor, que puede ser físico, puede ser espiritual, puede ser de varias formas que Yo permito que tengáis para vuestro bien. Pero ellos, estos hermanos vuestros, no saben de esa Gracia tan grande que es el dolor. Y lo digo así, esa Gracia tan grande de aprovechar y agradecer el dolor por su salvación y para evitar pasar tanto tiempo en el Purgatorio.
Estas almas que blasfeman Mi Santo Nombre por el dolor que padecen y padecerán, los lleva a errar el camino y como os dije antes, el don de la vida se os dio para gozar, a pesar de los dolores que llegan a vuestra existencia. Es difícil entender esto: gozar el dolor que os llega, pero, cuando entendéis Mis Palabras, es cuando realmente, empezáis a vivir la espiritualidad a la cual fuisteis creados.
Yo no os mando el dolor, eso os lo manda satanás a vuestra existencia, Yo os doy el remedio para que podáis aprovechar ese dolor para vuestro bien y el de muchos hermanos vuestros, cuando lo ofrecéis por la salvación de alguna alma o de algunas almas.
Mi Hijo, a pesar de saber lo que iba a padecer lo aceptó; ciertamente, hubo momentos en que vio y sabía lo que Su Pasión dolorosísima iba a padecer y hasta Me pidió apartar el cáliz, o sea, esos acontecimientos en Su Piel Divina, en Su Mente Preciosa, Santa. Imaginaos el dolor, sabiéndose atormentado por almas humanas satanizadas y, aprovechando esa oportunidad, por vuestra salvación, aceptaba y Me ofrecía Sus dolores.
Os repito, solamente aquellas almas, que ya están cercanas a Mi Corazón, saben aprovechar, para su bien y por el de otros, el dolor que llevan, o que y en ese momento llevarán, y que no pueden evitar, porque será para su bien.
Orad por aquellos que no soportan el tener que padecer o que ya están padeciendo y que blasfeman Mi Santo Nombre.
Pedid por ellos, para que Yo los perdone y les ayude a entender la Gracia que estoy concediéndoles en su existencia.
Gracias, Mis pequeños.
