Mzo 07_06 Lo que os da Nuestro Dios, siempre va a ser de lo interno hacia lo externo.

Rosario.

Temas:

  • El hombre no esta evolucionando, como ahora los científicos hablan, el hombre va recuperando lo que en su caída perdieron.
  • No os imagináis, Mis pequeños, lo que iréis recuperando y lo que recuperaréis después de Mi Venida, de Mi Segunda Venida.
  • Recordad que lo que os da Nuestro Dios, siempre va a ser de lo interno hacia lo externo, lo interno, afectará lo externo y lo que es del mal, es al revés.
  • Os pido que os unáis con un solo deseo, con una sola meta, con un solo fin: el buscarMe a Mí, para hacer Mi Voluntad y con ello avanzaréis todos juntos logrando la renovación del género humano.
  • ¿Por qué no confiáis en Mi, vuestro Dios?, éste es el pecado contra el Espíritu Santo, el pecado contra la Verdad.

 

 

Mensaje de Dios Padre y la Santísima Virgen María a J. V.

 

Primer Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: El hombre no esta evolucionando, como ahora los científicos hablan, el hombre va recuperando lo que en su caída perdieron.
Hijitos Míos, cuando en vuestra niñez, en vuestra adolescencia, cuando empezáis a tener contacto con vuestros hermanos en el mundo a través de la escuela, a través de reuniones familiares, vais hablando con uno, vais tratando con otro, hasta que encontráis a aquél con el cual coincidís en gustos, en pensamientos y pasáis largos ratos con ése amigo, con ésa amiga, compartiendo momentos, compartiendo pensamientos, gozando ésos ratos maravillosos en los cuales podéis hablar de lo que a vosotros os gusta, así vais creciendo y os vais conociendo más íntimamente y son amistades que duran por toda la vida.

Mis pequeños, Yo Soy vuestro Padre y vuestro Dios, Yo Soy vuestro Gran Amigo, Yo os conozco perfectamente y os invito a que vengáis a Mi a conocerMe, que conozcáis Mi Amor, que conozcáis Mis deseos, Mis gustos pero sobre todo, que conozcáis Mi Sabiduría.

Vosotros estudiáis, buscáis mejoraros y para eso tenéis que pasar largas horas con los libros. Yo os doy una Sabiduría más alta que todo ello, la Sabiduría del Amor. Ciertamente, para poder proveeros en la Tierra, debéis estudiar algo para poder ganaros el pan de cada día, pero con Mi Sabiduría Divina no os ganaréis el pan de cada día como lo conocéis, os ganaréis el Reino Eterno.

La espiritualidad, que Yo le doy al alma, con ése conocimiento íntimo de Mi Persona, de Mi Ser, de Mi Sabiduría, os va a llenar de grandes regalos y Bendiciones. Toda ésa Sabiduría puesta, en la práctica, va a ayudar a vuestros hermanos a crecer y a vosotros mismos también, pero el crecer en la espiritualidad, Mis pequeños, significa gozo inmenso. Al conocerMe, conoceréis lo que para vuestros hermanos en la antigüedad eran secretos místicos. En Mí no hay secretos, Mis pequeños, en Mi hay Vida, Vida que todos pueden conseguir, con el simple hecho de venir a Mi y pedírMelo.

Esa Vida os va a dar, como os dije, un inmenso amor y ése amor os va a dar libertad y un conocimiento de todo lo creado. Vuestros Primeros Padres, al vivir en Mi Amor, tenían ésa Sabiduría que Yo mismo puse desde el Principio junto con la Creación. Al crearlos los hice perfectos y ésa Sabiduría que les concedí, era perfecta, conocían todo y a eso os estoy invitando ahora, Mis pequeños.

Os he dicho que la humanidad va creciendo, va recuperando los dones que tenían vuestros Primeros Padres, que perdieron por el Pecado Original. El hombre no está evolucionando, como ahora los científicos hablan, el hombre va recuperando lo que en su caída perdieron.

Mientras más íntimamente estéis Conmigo, más recuperaréis, más gozaréis, más conoceréis de Mí, vuestro Dios, más Amor, más libertad tendréis y entonces entenderéis por qué os digo que sois Mis hijos, por qué, al compartiros Mis bellezas estaréis gozando del Cielo en la Tierra, el por qué el hombre fue hecho para gozar y no para sufrir. El que más sabe, más goza, porque entiende más lo que le rodea.

Venid a Mí, Mis pequeños, pedidle a Mi Santo Espíritu de Amor os conceda la Sabiduría, os conceda Mi Amor, que os conceda Mi Paz y así, entenderéis cuánto se os ha pedido y cuánto se os ha dicho. Quiero que seáis perfectos y la forma de conseguirlo, es pidiéndoMelo. Así de sencillo es, Mis pequeños, mientras otros se afanan en buscar cosas escondidas en libros antiguos ó en inventos de hombres ó en cosas satánicas, la simplicidad en el ser niño, en el confiar en Mí, vuestro Dios y venir a Mí, es lo que os da la Sabiduría máxima.
Gracias, Mis pequeños.

Segundo Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: No os imagináis, Mis pequeños, lo que iréis recuperando y lo que recuperaréis después de Mi Venida, de Mi Segunda Venida.
Hijitos Míos, vuestra vida espiritual, la familia espiritual, debiera ser equiparable como una fábrica. Cómo el dueño de la fábrica ha escogido a sus empleados y tiene la maquinaria necesaria para llevar a cabo lo que él quiera crear, lo que quiera producir. Todos están trabajando contentos, porque el dueño los trata bien. Tan pronto alguno de ellos tiene algún problema, el dueño atiende a sus necesidades. Y si la maquinaria se echa a perder, inmediatamente se juntan algunos empleados trabajadores sabios, que ayudan a que ésa maquinaria regrese a trabajar correctamente.

Vosotros como hijos Míos, estáis viviendo para servirMe, estáis creando vida, estáis creando amor, estáis haciendo que éste mundo se vaya renovando, no solamente en lo físico, sino principalmente en lo espiritual. Cuando Yo os doy dones, no son parciales, son totales. Os quiero decir con esto que, cuando vosotros crecéis en lo espiritual, ése crecimiento se da también en lo físico y en lo intelectual. Las almas que están Conmigo, las almas que están atentas a su misión, empiezan a tener más Sabiduría y ésa Sabiduría se manifiesta en una avance tecnológico, en una mejora en todos sentidos, en lo profesional, en lo que tenéis todos los días, vais mejorando y de ahí van surgiendo los nuevos inventos, los nuevos descubrimientos, porque Yo voy permitiendo que el hombre se vaya mejorando, para que vaya recuperando ése goce que Yo puse en vuestros Primeros Padres.

No os imagináis, Mis pequeños, lo que iréis recuperando y lo que recuperaréis después de Mi Venida, de Mi Segunda Venida. Grandes bellezas tendréis, recuperaréis una buena parte de lo que vuestros Primeros Padres perdieron, entonces conoceréis lo que es el Poder de vuestro Dios. Pero esto se obtiene precisamente en la vida íntima que os he pedido tengáis, en la vida de la Gracia, porque un alma recibe bendiciones Mías a través de ésa vida en la Gracia, cuando realmente el hombre está limpio y puro de pecado, de pecado grave sobre todo. Os he dicho que es como si hubiera una tubería limpia, pulcra interiormente cuando estáis en Gracia y así, el conocimiento, Mis bendiciones, fluyen perfectamente a través de ésa tubería hasta vosotros. Son conductos de Vida, conductos de Gracia, de Conocimiento, de perfección.

Deberéis estar así, Mis pequeños, siempre dispuestos, en estado de Gracia, para recibir lo que Yo os quiera enviar. Os falta mucha Fe, Mis pequeños, os falta mucha entrega para que Yo Me pueda derramar grandemente sobre vosotros. A un niño no le dais tareas delicadas ó muy importantes, porque sabéis que puede reaccionar en una forma inestable y lo que deseáis que salga de ahí como resultado, puede ser negativo ó puede haber algún error que sea hasta fatal. Le vais dando al niño de acuerdo a su edad, a su conocimiento y a su responsabilidad.

Así os voy llevando ahora, Mis pequeños, primero os tengo que hacer crecer en espiritualidad y sobre todo, en seguridad de que estaréis perfectamente unidos a Mí, que sea la humildad y no la soberbia la que os una a Mí y que os haga vivir, porque si Yo os doy mucho y crecéis en soberbia, en lugar de dar frutos buenos, daréis frutos malos. Inmediatamente os envaneceréis, empezaréis a utilizar los dones recibidos para vuestro provecho y no para el de vuestros hermanos, trataréis de mantenerlos para vosotros, cuando debierais de repartirlos a todos.

Ese es el error del hombre, creer que lo que Yo os doy en capacidades, en bendiciones, en Gracias, en regalos, se van a terminar, ¡no!, Mis pequeños, Yo Soy Omnipotente, Infinito, y lo que Yo os dé, va a ser también Infinito. Limitáis el proceso de recuperación porque vosotros no confiáis. Os he dicho que no os debéis enraizar, que deberéis dejar fluir Mi Gracia y repartirla a los demás. Si vosotros os detenéis y guardáis, tanto de lo humano, como de lo espiritual para vosotros y ya no la repartís, detendréis Mi obra y vuestros hermanos también quedarán limitados.

Esa falta de Fe, porque os falta espiritualidad, es lo que va deteniendo al género humano en su crecimiento y lo espiritual se manifiesta después en ésos avances que Yo quiero para todos vosotros.

Sois instrumentos, Mis pequeños, recordadlo, el instrumento no tiene voluntad propia, ésa es la humildad, reconocerse en todo momento instrumento y simplemente dejarse hacer por el que es hábil y por el que conoce y ése Soy Yo, vuestro Dios. Cuando comprendáis esto y os olvidéis de vosotros mismos y realmente os volváis verdaderos instrumentos de Mi Gracia y de Mi Sabiduría, es cuando todo avanzará rápidamente.
Gracias, Mis pequeños.

Tercer Misterio, Habla La Santísima Virgen María,
Sobre: Recordad que lo que os da Nuestro Dios, siempre va a ser de lo interno hacia lo externo, lo interno, afectará lo externo y lo que es del mal, es al revés.
Hijitos Míos, Soy vuestra Madre Santísima, la Sierva de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo.  

Mis pequeños, hace algún tiempo os pedí que orarais fuertemente por aquéllos nuevos niños que están llegando a la Tierra, porque ellos serán los que habitarán los Nuevos Cielos y las Nuevas Tierras. Con ello Me refiero, Mis pequeños, a que ésos nuevos niños son los niños que viven en el Amor, producen amor inmenso y su presencia en la familia da mucha alegría, mucha paz.

Mis pequeños, Nuestro Padre, y Nuestro Dios en Su Santísima Trinidad, os quieren llevar a todos vosotros, a la humanidad entera, a ésa vida íntima en el Amor. No os imagináis, Mis pequeños, lo que es vivir en el Amor. Vosotros afectados por el mal, por el pecado, quizá podáis llegar a comprender ligeramente lo que es el Amor de Nuestro Dios cuando os enamoráis, cuando realmente vivís en la profundidad del Amor, cuando vosotros os dais por los demás y en ése momento obtenéis un gozo interno muy bello y muy grande. Cuando hacéis una buena acción y realmente veis que ayudasteis a vuestros hermanos, también un gozo grande y bello aparece en vuestro corazón y lo sentís en todo vuestro ser.

Mis pequeños, cuando vosotros, en lo humano, conocéis que existe algo bello, lucháis fuertemente por conseguirlo. Podríamos hablar de un bien material, como unas vacaciones donde sabréis que gozaréis inmensamente con la naturaleza, ó cualquier otra cosa que os cause un gran gusto, que os llena, tanto en lo espiritual, como en lo físico hacéis todo lo posible por conseguirlo y al conseguirlo lo gozáis inmensamente.

El bien que Nuestro Padre y Nuestro Dios os está Prometiendo, es un bien que no tiene límites, vuestra capacidad humana no alcanza a comprender esto. Ése bien es el Bien espiritual, cuando lo obtenéis  el alma siente que explota de gusto, es un gozo inmenso, inconmensurable, ésa es la vida íntima con Nuestro Dios, dejarse apapachar, dejarse consentir por Nuestro Dios, vivir abandonado a Él y uno, al servirle, todavía obtendrá más gusto.

Mis pequeños, os pido que tratéis, que Me pidáis a Mí, vuestra Madre, que os lleve hacia ésa vida íntima, que es la vida perfecta en el Amor, para  que tratéis de entender al AMOR, con mayúsculas, no al amor terreno, inservible en la gran mayoría de los casos, porque lo habéis vuelto un amor pecaminoso, que no os lleva a nada y que sí os llena de problemas, a eso no se le puede llamar amor, porque os lleva a la esclavitud, os lleva al desencanto.

En cambio, todo lo que viene de Nuestro Dios es perfecto, os da libertad, os da un gozo inmenso, sentís una vida bellísima al estar con Nuestro Dios. Tened cuidado con lo que os propone el enemigo, con sus amores malvados, que es puro goce humano y es un desengaño para el alma.

Recordad que lo que os da Nuestro Dios, siempre va a ser de lo interno hacia lo externo, lo interno, afectará lo externo y lo que es del mal, es al revés, va de lo externo y afecta lo interno, goza lo externo y lleva la maldad a lo interno.

Entended bien esto, Mis pequeños, para que no os confundáis y podáis saber de dónde viene lo que es de Nuestro Dios y de dónde viene lo que es del mal.

Os vuelvo a pedir, Mis pequeños, que no Me soltéis, que Me toméis de la mano para que Yo os lleve a caminar poco a poco hacia ése sendero de Luz, hacia ése sendero de Verdad, hacia ése sendero de gozo infinito, que solamente podréis obtener de Nuestro Dios y de Su Amor.
Gracias, Mis pequeños.

Cuarto Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Os pido que os unáis con un solo deseo, con una sola meta, con un solo fin: el buscarMe a Mí, para hacer Mi Voluntad y con ello avanzaréis todos juntos logrando la renovación del género humano.
Hijitos Míos, os quiero volver a repetir esto, que quizá se os haya olvidado. Cada vez que Yo creo a un alma, ésa alma es única, es irrepetible y la misión que tiene ésa alma, también es única e irrepetible. Así que, cuando un alma se aparta de Mí y no quiere llevar a cabo su misión, todo se va retrasando en Mi Cuerpo Místico, se va retrasando la obra de recuperación, la obra de renovación que Mi Hijo empezó con Su donación y que vosotros tenéis que seguir.

Sí, ciertamente estáis renovando al género humano y así como vosotros os mejoréis, iréis mejorando vuestro entorno. No es obra de un alma el que se vaya renovando el género humano, no seáis flojos y esperéis que una sola alma, santa, sea la que levante al género humano. Mi Hijo lo empezó por vosotros y Él, sí Es el Santo de los Santos y a partir de Su momento empezó la renovación fuerte y grande. Él sí abarca a la Creación entera, pero por eso os vino a dar el ejemplo y os vino a dar el inicio para ésa purificación y renovación de la humanidad, que ahora vosotros, unidos en grupo, como hermanos, deberéis de continuarlo. Si no camináis al unísono con Él, que os dio el ejemplo, si unos camináis más, otros menos y otros nada, ciertamente, ésta recuperación de Mis Bendiciones se irá retrasando, no se irá logrando parejo, todo irá desigual y por eso la humanidad no crece como debiera crecer, porque no estáis caminando todos vosotros al mismo paso. No habéis abierto vuestro corazón todos vosotros de la misma forma, no tenéis todos vosotros la misma meta, no todos buscáis el conocimiento íntimo de Mis Verdades y de Mi Amor.

Entended, Mis pequeños, que todo se va renovando, cuando todos vosotros camináis al mismo tiempo, con la misma espiritualidad, con el mismo deseo, con la misma meta. Todavía algunos se van viendo a sí mismos, otros, ya empiezan a separarse de su “yo” y empiezan a ver el de los hermanos y hay otros que ya, han superado todo ello y ya no ven ni siquiera su “yo” ni el de sus hermanos, ven Mi Presencia y Mis deseos, que eso se va a traducir en perfección, porque al estar Conmigo, tendréis el conocimiento perfecto. Si veis a vuestros hermanos y buscáis su mejora, estaréis actuando ciertamente en el Amor y caminaréis correctamente, porque estáis buscando un bien por vuestros hermanos, pero cuando os veis a vosotros mismos, la obra no camina, se detiene, porque el egoísmo, nunca va a dar buenos pasos, ni va a producir buenas obras.

Así pues, os pido que os unáis con un solo deseo, con una sola meta, con un solo fin: el buscarMe a Mí, para hacer Mi Voluntad y con ello avanzaréis todos juntos logrando por fin la renovación del género humano.
Gracias, Mis pequeños.

Quinto Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: ¿Por qué no confiáis en Mi, vuestro Dios?, éste es el pecado contra el Espíritu Santo, el pecado contra la Verdad.
Hijitos Míos, es el hombre el que siempre ha puesto fronteras entre la humanidad y Yo, vuestro Dios. Vosotros, en la antigüedad, pusisteis las primeras fronteras. Cuando el hombre Me retó, Me retó en la Torre de Babel. Antes que eso, no había fronteras, el hombre hablaba un solo idioma, pero el idioma que más Me gustaba, era el del amor, era el de la confianza, de Mi pueblo escogido, Conmigo, con su Dios. Pero el enemigo se interpuso, creó dudas, creó temores y el hombre se lo creyó, en lugar de confiar en Mí, que Soy todo Amor, desconfió de Mí, su Dios y creyó que podría Yo mandarles otro Diluvio, no creyó en Mi Promesa, Promesa que marqué con el arcoiris, pero aún así, Me retó y no creyó.

Ahí empezó la diversidad de las lenguas, el hombre puso una frontera ante Mi, su Dios y Yo provoqué una frontera entre los hombres, se dividieron en pueblos de acuerdo a la nueva lengua que cada uno de ellos tenia, se dividió el Cuerpo Místico, por necedad del mismo hombre.

La enfermedad de la maldad, de la falta de Fe y de la falta de confianza en Mi Palabra, le produjo esto al hombre. Cuando el hombre no ha tenido confianza en Mí, vuestro Dios, padece algún castigo. Vosotros mismos os atraéis ésos castigos, porque impedís Mi obra. Cuando vosotros no confiáis en Mí, que Soy todo Verdad y todo Amor, es un gran pecado contra Mí. ¿Por qué no confiáis en Mi, vuestro Dios?, éste es el pecado contra el Espíritu Santo, el pecado contra la Verdad.

Vosotros deberéis ir quitando fronteras, deberéis ir provocando nuevamente ésa unión íntima Conmigo, con vuestro Dios, a través de la confianza plena, a través de la Fe absoluta, a través del amor desinteresado. Que el único interés, realmente, sea el amarMe y amar a vuestros hermanos y no amores interesados en donde entra lo corpóreo ó lo material. Es el Amor Puro y Santo, el que va a hacer que volváis a Mí y que las fronteras se disipen sobre la Tierra y se disipen entre vosotros y Yo, vuestro Dios. El  Amor va hacer que ése velo que Nos separa y que no permite que vosotros Me veáis y entréis en contacto Conmigo, se desvanezca.

Vosotros lo lograréis cuando os deis totalmente a Mí, vuestro Dios, como el hijo que confía en el padre y en la madre. Necesito eso de vosotros, que seáis ésos niños confiados, amorosos, obedientes y sobre todo, llenos de Fe hacia Mí, hacia lo que os pido y hacia lo que deseo de cada uno de vosotros.

No queréis comprender que lo único que quiero de vosotros, es la perfección, y perfección quiere decir goce total, conocimiento infinito. ¿Acaso con esto os estoy amenazando con un mal?, ¡no!, Mis pequeños, tenéis miedo, no queréis soltar lo poco que tenéis y no queréis tomar lo inmenso que os prometo. Ésa es la desconfianza que hace que Mi Corazón esté abatido.

Confiad, Mis pequeños, Yo no Soy el Dios malo que está esperando el castigo tan pronto erréis el camino. ¡No!, Mis pequeños, primero habrá comprensión amorosa, luego habrá perdón y luego os ayudaré a crecer, hasta llevaros a la perfección.

DejadMe, dejadMe, Mis pequeños,  que Yo os conduzca a ésa unión íntima, nuevamente, como la tenían vuestros Primeros Padres y que les hacía gozar inmensamente la vida que Yo les concedí.
Gracias, Mis pequeños.