Rosario.
Temas:
- Yo no Me aparto de aquéllos que son Míos y que Me han buscado.
- Yo puedo detener todo, toda ésta maldad que ya os ha cubierto y que os está llevando a la obscuridad total.
- Si estáis Conmigo, Yo os proveeré del alimento que necesitaréis para estos tiempos de tribulación.
- Os pido que seáis agresivos contra todo aquello que sea malo.
- Para que pueda venir Mi Hijo a Reinar entre vosotros, ya no deberá haber maldad en vuestro corazón.
Mensaje de Dios Padre, Nuestro Señor Jesucristo y la Santísima Virgen María a J. V.
Primer Misterio, Habla Nuestro Señor Jesucristo,
Sobre: Yo no Me aparto de aquéllos que son Míos y que Me han buscado.
Hijitos Míos, el valor del cristiano consiste en dar lo que habéis recibido de Mí. No sois hijos de Dios para ser alabados, para ser puestos en un lugar muy especial en donde todos os adoren y os vean como grandes personajes de la humanidad, es el don del servicio el que os he pedido que tengáis, Mis pequeños. Yo Mismo no quise ser alabado y puesto en una posición privilegiada que Yo, como Dios, Me lo merecía, quise en cambio, venir a serviros. Eso le pedí a Mis Apóstoles y eso os pido a cada uno de vosotros, apóstoles de éstos tiempos, servir.
Os he pedido que ya no es tiempo de llenarse de conocimiento, el conocimiento lo tenéis y además Me tenéis en vuestro interior, es tiempo de servir, habéis tomado de Mí ya el Alimento Divino, ahora lo debéis dar a vuestros hermanos. Tiempos difíciles ya estáis viviendo y se van a poner peor. Todo será crudo, difícil, real y digo real, porque es lo que habéis atraído con vuestro comportamiento, la realidad de vuestro interior se manifestará completamente a vuestro exterior, vacíos estáis por dentro, vacíos estaréis por fuera también, salvo aquéllos, que serán como las vírgenes cautelosas y providentes, precavidas, que ellas llevaron más aceite, esto es, lo que durante su vida hicieron, lo que pudieron presentarMe en ése momento, que fueron sus obras, sus actos de toda una vida, es ahora también, lo que Me mostraréis, Mis pequeños, lo que habéis hecho para Mí, lo que habéis hecho por vuestros hermanos.
Habéis sido precavidos, tomasteis Mis Palabras, las pusisteis en práctica, actuasteis en el bien y en el amor, Yo también estaré con vosotros en los momentos difíciles, porque así como vosotros pensasteis en Mí, Yo también he de pensar en vosotros en éstos momentos de dificultad, Yo no Me aparto de aquéllos que son Míos y que Me han buscado. Por eso, lo concerniente a lo material, Yo lo veré, es la añadidura que Yo siempre proveeré a los que son Míos, para llenaros más de Mí, Mis pequeños, para que enseñéis a vuestros hermanos y deis lo que se debe de dar en éstos tiempos, tiempos de prueba, tiempos en que se separará el trigo de la cizaña, tiempos difíciles, pero tiempos de gran luminosidad espiritual.
Os agradezco, Mis pequeños lo que habéis hecho por Mí, por vuestros hermanos y sobre todo por vosotros mismos, ya que tomasteis en serio lo que Yo os di, no os burlasteis ni atacasteis lo que venía de Mí, como le hicieron aquéllos fariseos, aquél pueblo que Me negó, que después de haberMe tenido, de haber visto lo que su Dios les estaba dando, se burlaron, Me negaron y Me hicieron a un lado de su vida, CrucificándoMe. Vosotros Me habéis tenido, Me habéis puesto en vuestro corazón, en primer lugar y estáis luchando para que otros también Me tengan. Yo no Me puedo negar a aquéllos que son Míos, estad conscientes de eso, Mis pequeños, y confiad en que os cuidaré en los momentos difíciles.
Gracias, Mis pequeños, os amo, gracias por lo que habéis hecho.
Segundo Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Yo puedo detener todo, toda ésta maldad que ya os ha cubierto y que os está llevando a la obscuridad total.
Hijitos Míos, estáis viendo cómo el mal os está atacando en formas diferentes y, en lo personal, a cada quien. Estáis viendo cómo él ha formado también su ejército de destrucción, de maldad, de corrupción destruyendo Mi Amor, destruyendo lo que Yo os he dado. Estáis viendo cómo se ha estado corrompiendo el hombre a través de los siglos, pero cómo se ha ido incrementando en los últimos años. Como decís vosotros, “no podéis tapar el sol con un dedo”, sería tonto pensar que nada está sucediendo, que todo esto es cíclico, que son cosas que tienen que suceder, suceden, sí, pero porque vosotros os habéis apartado de vuestras obligaciones.
Cuando vosotros hacéis lo que debéis hacer, ya sean vuestras obligaciones de trabajo, del hogar ó las espirituales, todo camina bien, pero tan pronto como vosotros os apartáis de vuestras obligaciones, ellas no se van a hacer por sí mismas, no se dan las cosas como por arte de magia. Mis pequeños, tenéis que luchar por conseguirlas, eso os trajo el Pecado, Yo os iba a dar un Paraíso para consentiros, pero el Pecado os trajo ésa necesidad de buscar, con el sudor de vuestra frente, vuestro alimento, tanto el espiritual como el físico.
Mis pequeños, como os decía, el mal se ha ido incrementando porque le habéis dado cabida en vuestro corazón, habéis liberado vuestros instintos y no los habéis frenado con vuestra espiritualidad. Estáis aceptando en vuestra vida toda ésta corrupción y éste pecado, porque no queréis vivir en la pureza y en la santidad, se os hace más fácil vivir en ésta maldad, en ésta mugre, que vivir unidos a Mí, porque eso os compromete y os da trabajo y sobre todo porque tenéis que luchar contra vuestra concupiscencia.
Mis pequeños, os repito, como os he dicho otras veces, que sois como niños extraviados que queréis mucho, pero no queréis dar mucho ó prácticamente nada. Queréis seguir siendo ésos niños distraídos, que no queréis crecer, que no queréis tener responsabilidades, pero sí queréis estar siendo consentidos todo el tiempo, que nada os falte, no queréis trabajar ni luchar por lo que es vuestro ó por lo que tenéis que obtener para los vuestros.
Me tenéis a Mí, vuestro Dios, Yo puedo detener todo, toda ésta maldad que ya os ha cubierto y que os está llevando a la obscuridad total. Depende de vosotros que sufráis en demasía ó sufráis levemente. Depende de vosotros el de tener guerras, destrucciones, la maldad del enemigo contra vosotros ó llevar una vida santa, una vida de acuerdo a la Mía, a Mis intereses, a Mis Planes. Todo lo que venga de Mí, siempre va a ser bello, va a ser Santo, va a ser fructífero, lo que venga del enemigo, os va a destruir, no os va a ayudar a crecer y se burlará de que habéis caído en su tentación. Se burlará de vosotros porque Yo os quiero levantar a ésos niveles de hijos de Dios y él os está dejando peor que animales, os ha llevado a darle la espalda a Mis Leyes y a Mi Amor, que ésa es la Vida del alma realmente, vivir con vuestro Dios y tomar de Mí, el Alimento Divino. Vosotros mismos lo habéis hecho a un lado, ya no queréis venir a libar de ésa miel de Mi Flor, de las Flores de Mi Paraíso, de Mi Corazón, estáis así porque queréis.
Venid a Mí, Mis pequeños, venid a Mí arrepentidos, pero sobre todo conscientes de que solamente os podréis llenar de Mí si negáis vuestra naturaleza pecadora y buscáis el perfeccionaros y vivir así, buscando la perfección y la superioridad espiritual para servir como Mi Hijo os sirvió.
Gracias, Mis pequeños.
Tercer Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Si estáis Conmigo, Yo os proveeré del alimento que necesitaréis para estos tiempos de tribulación.
Hijitos Míos, buscáis demasiado los alimentos de éste mundo. Trabajáis demasiado por las cosas del mundo, porque os falta ésa Fe de saber que estáis cubiertos de Mi Amor. Atesoráis las cosas del mundo y no atesoráis lo Mío.
Os quiero poner ése pasaje de la Escritura, en donde Jacob es alimentado por el Ángel que bajó a atenderlo, con el alimento que tomó, caminó cuarenta días y cuarenta noches, dicen las Escrituras. Mi Alimento es mucho más que un alimento, es Vida y sobrepasa todo aquello que vosotros conocéis, por eso os he pedido que luchéis fuertemente pero por Mi Alimento de Vida. Lo sobrenatural de Mi Alimento, sobrepasa las necesidades humanas y cuando tenéis Mi Alimento ya no necesitáis el alimento humano que conocéis. Os he dado muchos ejemplos a través de la vida del Cristianismo, en donde aquéllos que han confiando en Mí y han tomado Mi Alimento de Vida, a veces, solamente con él es más que suficiente y pueden vivir años y años sin tomar alimento humano para sobrevivir.
Con esto os quiero decir que si estáis Conmigo, Yo os proveeré del alimento que necesitaréis para éstos tiempos de tribulación, para éstos tiempos en que deberéis dar todo vuestro ser por vuestros hermanos y por Mí, vuestro Dios, pero estáis pensando en vuestro tesoro, vuestros alimentos, ¿qué haréis si os faltan ésos tesoros y ésos alimentos humanos?, no estáis confiando en Mí, vuestro Dios, en que Yo todo lo puedo, en que puedo aparecer el alimento en el momento en que Yo quiera, ya sea a través de un Ángel, ya sea a través de un Milagro, de múltiples formas.
Mis pequeños, confiad plenamente en Mí, desperdiciáis mucho tiempo pensando en cómo vais a atesorar lo que necesitaréis. El niño pequeñito, ya os he explicado, no pregunta a sus padres si hay ó habrá alimento suficiente para vivir los próximos días, ó semanas ó meses, ellos simplemente están confiados en su amor, en sus cuidados y esto es lo que Yo quiero de vosotros, una confianza total, absoluta, para que Yo pueda actuar fuertemente en vosotros y a través de vosotros. No quiero que deis un mal ejemplo, que haya una duda después de todo lo que Yo os he dado, que en vosotros exista solamente Fe y confianza total en Mí, vuestro Dios.
En vuestro corazón sabéis por qué os estoy pidiendo todo esto y, en ésos momentos de la gran prueba, deberéis estar confiados en Mi Providencia. Confiad y apreciaréis físicamente las Bondades de Mi Corazón. Mientras más deis, más recibiréis, mientras más os desprendáis del mundo, más Me tendréis a Mí.
Gracias, Mis pequeños.
Cuarto Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Os pido que seáis agresivos contra todo aquello que sea malo.
Hijitos Míos, en las Escrituras os he pedido que seáis mansos como palomas, para que podáis llevar ésa paz, ésa presencia de Mi Hijo a todos vuestros hermanos, para que se manifieste a través de vosotros Mi Vida, Mi Reino, Mi Amor.
Pero, por otro lado, os pido que seáis agresivos contra todo aquello que sea malo. Pero por agresividad os quiero pedir que no malinterpretes, sino que seáis como la madre que protege al hijo contra el ataque del lobo, es una agresividad de amor, una agresividad de protección hacia lo que es Mío, una agresividad para defender a todos aquellos que están siendo atacados severamente por las fuerzas del mal, una agresividad amorosa que quiera devolverMe a Mí, lo que Me pertenece.
Deberéis ser así, como ésos padres, ésas madres que están defendiendo a sus hijos contra la fiera feroz, contra la fiera que quiere destruir al hijo que tanto se le ama.
Manteneos, manteneos en ésta vida espiritual y de Mí tomaréis Sabiduría y Fuerza, para poder daros cuenta cuando se os está atacando, porque hay tantos de vuestros hermanos alrededor del mundo, que al no conocer bien todo lo que Yo os he dado, se les hace normal lo que se está viviendo actualmente, ésta podredumbre en la que se está viviendo, para ellos es lo normal. Pedid el discernimiento para ellos y manteneos vosotros también en éste discernimiento que os llevará al conocimiento de la Verdad y ésa es la Verdad que también deberéis llevar a vuestros hermanos.
Gracias, Mis pequeños.
Quinto Misterio, Habla La Santísima Virgen María,
Sobre: Para que pueda venir Mi Hijo a Reinar entre vosotros, ya no deberá haber maldad en vuestro corazón.
Hijitos Míos, si el Padre permitió que la primera vez que viniera Mi Hijo Jesucristo a la Tierra, fuera a través Mío, que en Mi Vientre se desarrollara y que Yo, como Madre de Él, se Me diera ése honor de poder alimentarlo Conmigo Misma, ahora, ésta segunda vez en que Él venga, vendrá, pero a través de vosotros, Mis pequeños.
Yo os tengo que preparar a cada uno de vosotros, para que Él pueda venir a través de vosotros y ¿cómo será esto?, a través de vuestra mutación y digo mutación, porque ya se os había dicho que tenía que venir un cambio total, en vuestra manera de ser y de pensar. Habéis vivido para vosotros y habéis vivido en un mundo de maldad y de error, la mutación consiste en que deberéis buscar el Amor, deberéis buscar el medio necesario en pureza y santidad, tanto en vuestra vida, en vuestros actos, en los de vuestros hermanos, para que pueda venir Mi Hijo a Reinar entre vosotros. Ya no deberá haber maldad en vuestro corazón, concupiscencia, temores, obscuridad, todo deberá ser Luz, todo deberá ser Vida, deberá ser la donación total de vuestro ser a la de vuestro Dios, como Yo Misma Me di a Él cuando se presentó el Arcángel ante Mí, en el “hágase” Me desprendía Yo totalmente de Mí, Me olvidaba de Mí, para que Él viniera a actuar plenamente en Mí. Y así tiene que ser en vosotros, deberéis entrar en ése olvido total en vosotros, de vuestros intereses de vida, para que Él pueda venir, primero, a purificaros, que Él pueda venir a tomaros en totalidad, a hacer vida en vosotros y, en ésa transformación, empezar el Nuevo Reino. Entraréis a un Reino de Luz, de Paz, de armonía en la Vida Divina.
Mis pequeños, esto es grandísimo, pero os cuesta tanto trabajo deshaceros de vuestro ser, de vuestra maldad, de vuestro pecado, porque debéis negaros a vosotros mismos y es vuestra falta de Fe y confianza en vuestro Dios lo que os impide ése perfeccionamiento.
Cuando queréis algo grande, lucháis, trabajáis por ello, algunos hasta cometen errores como el robo, con tal de obtener los bienes necesarios para obtener ése gran bien. Ahora estáis a momentos de obtener el Bien Supremo y para ello deberéis luchar fuertemente por él, deberéis desprenderos de todo, pero sin olvidar vuestras obligaciones, vuestras obligaciones de estado y vuestras obligaciones como hijos de Dios.
No deberéis olvidar vuestra familia, vuestro trabajo, pero todo ello, lo haréis ahora en plenitud con vuestro Dios, en perfección, en virtud y buscando que el Amor impregne todos vuestros actos y pensamientos, vuestras palabras y vuestro ejemplo. Ya no deberéis vivir para vosotros mismos, ahora deberéis vivir para el Reino de vuestro Dios. Sed siervos, sed esclavos, como yo Misma, vuestra Madre, os enseñé. Yo Me di en totalidad y os pido lo mismo Mis pequeños, que os deis en totalidad y entonces empezaréis a gozar plenamente de las Bondades de Nuestro Dios, así seréis plenos, plenos en el Amor, para que vayáis forjando éste Nuevo Pueblo de Amor que se tiene que dar ya.
Gracias, Mis pequeños.
